E9 Neutrones Retardados
Tópico
No todos los neutrones que libera esta misma fisión que ya describió el primer modelo de este catálogo aparecen en el mismo instante en que el núcleo se rompe. La gran mayoría —los neutrones prontos— se emite prácticamente de inmediato, en un lapso extraordinariamente breve tras la fisión. Una fracción minúscula del total, en cambio, proviene de la desintegración radiactiva posterior de ciertos productos de fisión específicos, un proceso que puede tardar desde fracciones de segundo hasta decenas de segundos en producirse: estos son los neutrones retardados.
Aunque representan solo esa fracción mínima, los neutrones retardados tienen una importancia desproporcionada para que un reactor sea siquiera operable. Si un reactor dependiera exclusivamente de los neutrones prontos para sostener la criticidad que ya estableció el modelo de reacción en cadena, esa cadena evolucionaría en una escala de tiempo demasiado breve para que cualquier sistema mecánico de barras de control pudiera responder a tiempo ante una desviación. Gracias a que una pequeña parte de los neutrones necesarios para sostener exactamente la criticidad proviene en cambio de este proceso retardado, la respuesta de la reacción en cadena ante un cambio en la posición de las barras se estira a una escala de segundos, perfectamente compatible con sistemas de control mecánicos y con la capacidad de reacción de operadores humanos.
Por eso este módulo, que abre con una fracción mínima de neutrones que llega tarde, cierra con la conclusión más importante de todo este bloque de fundamentos: este mismo retraso, más que cualquier característica de ingeniería, es la razón última por la cual un reactor de fisión es una máquina controlable en la práctica, y es el fundamento sobre el que se apoya todo el control de reactividad que describe la parte siguiente de este catálogo.
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