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E6 Refrigeración del Núcleo

Tópico

Un refrigerante circula continuamente alrededor del núcleo con el propósito de absorber este mismo calor generado por los tres mecanismos que ya describió el modelo anterior, y transportarlo fuera del núcleo hacia donde pueda aprovecharse. El agua ordinaria es el refrigerante más común, elegida tanto por su buena capacidad de absorber y transportar calor como, en muchos diseños, por cumplir a la vez el rol de moderador que ya describió otro modelo de este catálogo.

No es, sin embargo, la única opción: un gas aprovecha su estabilidad química a alta temperatura; un metal líquido, como sodio o plomo fundido, puede operar a temperaturas más altas sin necesidad de presurización extrema y transporta calor de manera muy eficiente; y una sal fundida combina alta capacidad térmica con estabilidad química a temperaturas elevadas. Cada una de estas opciones no es intercambiable sin consecuencias: la elección del refrigerante condiciona la temperatura y presión de operación, la eficiencia con que ese calor podrá convertirse después en electricidad, los materiales estructurales que pueden emplearse en contacto con él, y las estrategias de seguridad disponibles ante una eventual pérdida de esta misma capacidad de refrigeración, un escenario que la parte de anomalías de este catálogo desarrolla con más detalle.

Por eso este módulo, que abre con un refrigerante que absorbe el calor de tres mecanismos ya establecidos, cierra mostrando que elegir un refrigerante no es solo elegir cómo se retira el calor del núcleo, sino decidir de antemano casi todo lo demás sobre el diseño del reactor: su temperatura, su eficiencia y sus propias estrategias de seguridad.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile