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D8 Electrofisiología Visual: ERG y VEP

Tópico

El electrorretinograma coloca un electrodo corneal, apoyado directamente sobre la córnea, junto con un electrodo de referencia en otra parte de la cara, y le presenta al ojo un destello de luz breve. Como el electrodo corneal está tan cerca de la retina, apenas separado de ella por el resto de las estructuras transparentes del ojo, el electrodo corneal capta directamente la actividad eléctrica que genera la retina completa en respuesta al destello de luz, sin que esa señal tenga que atravesar primero el nervio óptico ni ninguna otra etapa de la vía óptica.

La señal eléctrica que capta el electrodo corneal ante un destello de luz proviene de toda la retina a la vez, incluyendo tanto a los fotorreceptores que reciben directamente la luz como a las capas de la retina que procesan esa señal antes de enviarla hacia el nervio óptico; por eso al electrorretinograma se le llama una medida de la función retiniana global, y esa función retiniana global se registra completa incluso si el nervio óptico o cualquier otra etapa posterior de la vía óptica está dañada, porque el electrodo corneal capta la señal antes de que la retina se la entregue al nervio óptico.

El potencial evocado visual, en cambio, no coloca ningún electrodo sobre el ojo: coloca electrodos de cuero cabelludo, uno en la parte posterior de la cabeza, justo sobre la corteza visual primaria, y otro en la parte más alta de la cabeza como referencia, mientras le presenta al ojo un estímulo visual, como un patrón de cuadros que cambia repetidamente. A diferencia del electrodo corneal del electrorretinograma, los electrodos de cuero cabelludo del potencial evocado visual no captan la actividad eléctrica de la retina directamente, sino la actividad eléctrica que finalmente llega hasta la corteza visual primaria, después de recorrer toda la vía óptica desde la retina.

Como la señal que captan los electrodos de cuero cabelludo tuvo que atravesar la retina, el nervio óptico y el resto de la vía óptica hasta la corteza visual primaria para poder registrarse, el potencial evocado visual evalúa la integridad de toda esa vía óptica en conjunto, y no solo la de la retina: si cualquier etapa de la vía óptica, desde el nervio óptico hasta la corteza visual primaria, está dañada, el potencial evocado visual se altera, aunque la retina que capta la luz al principio de esa misma vía óptica esté funcionando con normalidad. Esto contrasta directamente con el electrorretinograma, que puede resultar completamente normal incluso si el daño está en el nervio óptico o en cualquier otra etapa posterior de la vía óptica, precisamente porque el electrodo corneal capta la señal antes de que la retina se la entregue a esas etapas siguientes.

Por eso, cuando un paciente tiene una pérdida de visión inexplicada, comparar el electrorretinograma y el potencial evocado visual del mismo paciente ayuda a localizar dónde está el problema a lo largo de la vía óptica: un electrorretinograma anormal indica que el problema está en la propia retina, mientras que un electrorretinograma normal junto con un potencial evocado visual anormal indica que la retina funciona correctamente y que el problema está más adelante, en el nervio óptico, en el resto de la vía óptica, o en la propia corteza visual primaria.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile