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D3 Topografía Corneal y Queratometría

Tópico

El topógrafo de discos de Plácido proyecta sobre la córnea una serie de anillos concéntricos iluminados y fotografía el reflejo de esos anillos concéntricos en la superficie de la córnea. Cuando la curvatura corneal anterior es regular y uniforme, los anillos concéntricos se reflejan también de forma regular y uniforme, pero cuando la curvatura corneal anterior tiene alguna irregularidad, esa irregularidad deforma el reflejo de los anillos concéntricos exactamente en el punto de la córnea donde ocurre, así que el topógrafo de discos de Plácido puede reconstruir un mapa completo de la curvatura corneal anterior a partir de cómo se deforma el reflejo de los anillos concéntricos en cada punto.

El topógrafo de discos de Plácido solo puede medir la curvatura corneal anterior, porque solo alcanza a fotografiar el reflejo de los anillos concéntricos sobre la superficie de la córnea que da hacia afuera; no puede ver, con ese mismo reflejo, la curvatura de la superficie de la córnea que da hacia adentro del ojo. Para medir también esa curvatura corneal posterior, además del espesor corneal en cada punto de la córnea, se usa una cámara Scheimpflug, comercializada por ejemplo bajo el nombre Pentacam, que gira alrededor de la córnea capturando imágenes de corte transversal de todo su espesor y reconstruye con ellas tanto la curvatura corneal anterior como la curvatura corneal posterior y el espesor corneal en cada punto medido.

Además de la curvatura corneal anterior y posterior, la cámara Scheimpflug también calcula la elevación corneal: cuánto se aparta cada punto de la superficie de la córnea de una superficie de referencia con forma esférica perfecta, ajustada para parecerse lo más posible a la forma general de esa misma córnea. Una elevación corneal que se aparta más de lo esperado de la superficie de referencia en una zona pequeña y localizada de la córnea puede revelar una irregularidad que la sola curvatura corneal, medida de forma más general, todavía no alcanza a mostrar con claridad.

El queratocono, una enfermedad progresiva en la que la córnea se adelgaza y se abomba hacia afuera formando un cono, empieza a alterar la curvatura corneal posterior, la elevación corneal y el espesor corneal en zonas muy localizadas de la córnea antes de que la curvatura corneal anterior, medida sola, muestre algún cambio claramente anormal. Por eso el diagnóstico temprano del queratocono depende de combinar la curvatura corneal posterior, la elevación corneal y el espesor corneal que entrega la cámara Scheimpflug, y no solo de la curvatura corneal anterior que ya medía el topógrafo de discos de Plácido, porque para cuando el queratocono altera de forma evidente la curvatura corneal anterior, la enfermedad ya lleva un tiempo avanzando de forma silenciosa en esas otras tres medidas.

El espesor corneal medido justo en el centro de la córnea, con la tomografía de coherencia óptica del segmento anterior o con la propia cámara Scheimpflug, es especialmente importante para planificar una cirugía refractiva como la que corrige la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo descritos en el modelo de las ametropías, porque ese tipo de cirugía retira una capa de tejido de la córnea y deja, después de operar, un lecho corneal residual que tiene que conservar suficiente espesor corneal para que la córnea siga siendo estructuralmente estable. El espesor corneal central normal ronda las quinientas cuarenta y cinco micras, y cuando el espesor corneal central de una persona está por debajo de las cuatrocientas ochenta micras, ese espesor corneal central reducido se considera una contraindicación relativa para la cirugía refractiva tipo LASIK, porque el lecho corneal residual que quedaría después de retirar tejido podría no conservar el espesor corneal necesario para evitar que la córnea se abombe después de la cirugía, de forma parecida a como se abomba en el queratocono.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile