D7 Equipos de diagnóstico y terapia (QA)
Tópico
El control de calidad de los equipos de radioterapia es la disciplina que garantiza que la dosis que prescribe el oncólogo radioterápico llegue efectivamente al volumen tumoral, con la precisión y la exactitud necesarias para maximizar la probabilidad de controlar el tumor y minimizar la probabilidad de que el tratamiento complique al tejido sano.
Un error en el control de calidad del acelerador lineal puede fallar de dos maneras distintas, y cada una tiene una consecuencia propia: si el error produce una subdosis al tumor, cae la probabilidad de controlar el tumor y sube la probabilidad de que el tumor recurra; si el error produce, en cambio, una sobredosis al tejido sano, sube la probabilidad de que el tratamiento complique a ese tejido sano y con ella la toxicidad que sufre el paciente.
Para evitar ambos tipos de error, el programa de control de calidad opera en tres niveles temporales distintos: un control de calidad diario, que verifica antes de cada sesión de tratamiento que los parámetros fundamentales del equipo se mantengan constantes; un control de calidad mensual, que revisa de forma más completa los parámetros dosimétricos y geométricos del equipo; y un control de calidad anual, que somete al equipo a un comisionamiento completo, verificando cómo cambia la dosis con la profundidad dentro del cuerpo, los perfiles de dosis, los factores de campo, y el algoritmo que calcula la dosis.
El control de calidad no se limita al acelerador lineal: también cubre todos los equipos de imagen que se usan para guiar el tratamiento —la tomografía computarizada de haz cónico, la imagen de kilovoltaje y el dispositivo electrónico de imagen portal— y los sistemas de braquiterapia. En todos los casos, el control de calidad de los equipos de radioterapia cumple la misma función: asegurarse de que la dosis que efectivamente recibe el paciente sea la misma dosis que el oncólogo radioterápico prescribió, ni más ni menos, y en el lugar exacto donde debía entregarse.
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