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A2.1 Farmacocinética y farmacodinámica

Tópico

El fármaco, una vez que ingresa al cuerpo, sigue dos caminos que se estudian por separado pero que juntos son el fundamento físico-matemático transversal de toda la terapia farmacológica oncológica: lo que el cuerpo le hace al fármaco, por un lado, y lo que el fármaco le hace al cuerpo, por otro. Esta doble relación entre el fármaco y el cuerpo sostiene por igual a los tres módulos que de ella dependen —la quimioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia—, cada uno de los cuales necesita saber cómo se comporta el fármaco dentro del cuerpo antes de poder describir su efecto sobre el tumor.

Lo que el cuerpo le hace al fármaco es el objeto de la farmacocinética: una vez que el fármaco ingresa, el cuerpo lo absorbe hacia la circulación, lo distribuye hacia los distintos tejidos, lo metaboliza transformándolo en otras sustancias, y finalmente lo elimina. Estos cuatro procesos, aplicados uno tras otro sobre el mismo fármaco, son los que determinan cuánto fármaco y durante cuánto tiempo queda realmente disponible dentro del cuerpo.

Lo que el fármaco le hace al cuerpo, en cambio, es el objeto de la farmacodinámica: cuanto más alta es la concentración del fármaco que queda disponible dentro del cuerpo gracias a los procesos anteriores, mayor es el efecto biológico que ese fármaco ejerce sobre el cuerpo, de modo que la concentración del fármaco es la que gobierna, en última instancia, la intensidad de su efecto biológico.

La combinación de la farmacocinética y la farmacodinámica es, en conjunto, el puente que conecta la dosis administrada que prescribe el oncólogo con el efecto que ese fármaco termina teniendo sobre las células tumorales: sin esta combinación, los modelos que describen el efecto sobre las células tumorales quedarían como parámetros libres, sin ninguna conexión real con la dosis que efectivamente se administra en la clínica. Con la combinación de farmacocinética y farmacodinámica, en cambio, cada esquema de dosificación que elige el oncólogo genera una curva de concentración del fármaco a lo largo del tiempo que es propia de ese esquema.

Esa curva de concentración del fármaco a lo largo del tiempo es, finalmente, lo que alimenta los parámetros de los módulos de quimioterapia y de terapia dirigida, dándoles una conexión real con la dosis administrada en vez de dejarlos como parámetros libres. De este modo, la combinación de farmacocinética y farmacodinámica cumple su propósito: convierte la dosis que prescribe el oncólogo en una descripción física y matemática de cómo se comporta el fármaco dentro del cuerpo, y esa descripción es la que finalmente permite explicar, en la quimioterapia, en la terapia dirigida y en la inmunoterapia, el efecto que el fármaco ejerce sobre las células tumorales.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile