A1.4 Braquiterapia
Tópico
La braquiterapia coloca una fuente radiactiva sellada directamente dentro del tumor o justo al lado de él, en vez de dirigir la radiación desde fuera del cuerpo: esta cercanía entre la fuente radiactiva y el tumor es la base física de toda la técnica, porque determina cómo se reparte después la dosis alrededor de la fuente.
Esa dosis no se reparte de manera pareja alrededor de la fuente radiactiva, sino que obedece la ley del cuadrado inverso: a medida que aumenta la distancia a la fuente radiactiva, la dosis decrece, y lo hace en proporción inversa al cuadrado de esa distancia, de modo que la caída es mucho más brusca que si decreciera en proporción simple a la distancia. Por eso, a pocos milímetros de la fuente radiactiva la dosis es enormemente alta, mientras que a poca distancia más allá esa misma dosis se vuelve mínima.
Esta combinación de dosis muy alta cerca de la fuente radiactiva y dosis mínima a distancia es lo que le permite a la braquiterapia entregar al tumor escaladas de dosis que la radioterapia externa con fotones no puede alcanzar: en la radioterapia externa con fotones, subir la dosis de esa manera produciría toxicidad en los tejidos sanos adyacentes al tumor, porque esa modalidad no logra concentrar la dosis con la misma cercanía a la fuente que ofrece la braquiterapia.
Dentro de las fuentes radiactivas selladas que se usan en braquiterapia, cada una entrega la dosis a una tasa distinta según el material que la compone: el iridio 192 se usa para entregar dosis a una tasa alta; el yodo 125 y el paladio 103 se usan para entregar dosis a una tasa baja, típicamente en implantes permanentes dentro de la próstata; y el cesio 131 es otra fuente radiactiva sellada utilizada con el mismo propósito de concentrar la dosis cerca del tumor.
Para saber exactamente cuánta dosis entrega cada una de estas fuentes radiactivas selladas en cada punto del tumor, la dosimetría de braquiterapia se apoya en un formalismo de cálculo estandarizado que combina tres factores: la geometría de la fuente radiactiva, la tasa de dosis de referencia propia de cada fuente, y factores geométricos adicionales que ajustan el cálculo según la posición exacta dentro del tumor. Gracias a esta combinación entre la caída del cuadrado inverso y un cálculo dosimétrico preciso, la fuente radiactiva sellada logra lo que le da sentido a toda la braquiterapia: entregar la máxima dosis posible dentro del tumor manteniendo mínima la dosis que reciben los tejidos sanos adyacentes al tumor.
ID:2315
