Usuario:

E8 Integración Sistémica

Tópico

El equilibrio de transporte en el sistema oral describe el balance dinámico entre los flujos de entrada y de salida de las sustancias relevantes para la salud dental: los iones minerales como el calcio, el fosfato y el fluoruro, los ácidos orgánicos, el agua y los nutrientes.

En estado de equilibrio, el flujo neto de iones minerales hacia el esmalte dental es cero, porque la remineralización compensa exactamente a la desmineralización: por cada ion mineral que el esmalte dental pierde por desmineralización, la saliva le devuelve, en promedio, otro ion mineral equivalente por remineralización.

Cuando el sistema se desequilibra, por ejemplo por un pH bajo mantenido durante mucho tiempo o por un flujo salival demasiado bajo, ese flujo neto de iones minerales hacia el esmalte dental deja de ser cero y se vuelve negativo, es decir, se convierte en un flujo neto de pérdida mineral que la remineralización ya no logra compensar.

El flujo de fluido dentinario que ya se describió como parte del sistema de transporte oral también alcanza su propio estado de equilibrio: ese equilibrio se da cuando la presión dentro de la pulpa dental supera apenas ligeramente la presión del entorno periapical que rodea al extremo de la raíz, generando un flujo positivo de fluido dentinario hacia el exterior del diente. Este flujo positivo hacia el exterior protege a la pulpa dental de la invasión bacteriana, porque dificulta que las bacterias avancen en sentido contrario, desde el periápice hacia el interior de la pulpa dental.

El flúor que aportan un barniz fluorado o un dentífrico llega hasta el esmalte dental mediante dos procesos que ocurren a la vez: el flúor difunde a través de la superficie del diente y, al mismo tiempo, se adsorbe, es decir, queda retenido sobre esa superficie, de modo que el transporte final del flúor hacia el esmalte dental depende tanto de cuánto difunde como de cuánto logra quedar adsorbido en el camino.

El equilibrio del fluido dentro del espacio periodontal, el espacio que ocupa el ligamento periodontal alrededor de la raíz del diente, determina tanto el tono del ligamento periodontal como la presión hidrostática que existe dentro del tejido de soporte del diente: cuanto más fluido se acumula en ese espacio periodontal, mayor es la presión hidrostática que debe soportar el tejido de soporte del diente.

Los desequilibrios de transporte, como un aclaramiento salival demasiado bajo a causa de la xerostomía o un déficit de flúor disponible para el esmalte dental, predicen directamente el riesgo de caries dental: cuanto más se alejan estos flujos de entrada y de salida del estado de equilibrio descrito al comienzo, mayor es el riesgo de que la balanza entre desmineralización y remineralización del esmalte dental se incline hacia la pérdida neta de mineral.

ID:977

gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile