Usuario:

E3 Sistema Mecánico-Oclusal

Tópico

El sistema masticatorio es un mecanismo biomecánico compuesto por cuatro elementos que trabajan como un sistema de palanca: la mandíbula, que funciona como la palanca ósea del sistema; los músculos masticadores, que funcionan como los actuadores que mueven esa palanca ósea; la articulación temporomandibular, que funciona como el fulcro y la guía alrededor del cual gira la palanca ósea; y los dientes, que funcionan como los puntos de contacto donde la palanca ósea aplica finalmente su fuerza.

La mandíbula opera específicamente como una palanca de tercera clase: el fulcro de esta palanca está en la articulación temporomandibular, y la fuerza muscular que aplican los músculos masticadores —principalmente el masetero y el temporal— se aplica en un punto intermedio entre ese fulcro y la carga, que es el contacto dental donde finalmente se ejerce la fuerza de mordida.

La fuerza de mordida máxima que se genera en los molares, el punto de contacto dental más alejado del fulcro de la articulación temporomandibular, puede alcanzar entre ochocientos y mil doscientos newtons en un adulto.

Como consecuencia de esta disposición en forma de palanca, la articulación temporomandibular, en su papel de fulcro, soporta fuerzas de reacción que pueden llegar a superar el doble de la fuerza de mordida, y cuánto mayores son esas fuerzas de reacción depende de en qué posición a lo largo de la mandíbula se produzca el contacto dental: cuanto más cerca del fulcro de la articulación temporomandibular se produce el contacto dental, mayor es la fuerza de reacción que debe soportar esa articulación temporomandibular en proporción a la fuerza de mordida aplicada.

Además de generar la fuerza de mordida, los músculos masticadores coordinan, junto con el sistema neuromuscular, el ciclo masticatorio completo: un movimiento tridimensional de la mandíbula que combina la apertura y el cierre de la boca con desplazamientos hacia los lados, llamados laterotrusión, y desplazamientos hacia adelante, llamados protrusión.

Dentro de la articulación temporomandibular, la presión de contacto que soporta el cóndilo mandibular contra la superficie articular con la que hace contacto no se reparte de manera uniforme, sino que se concentra según el área de contacto real entre ambas superficies curvas: cuanto menor es esa área de contacto para una misma fuerza aplicada, mayor es la presión de contacto que se concentra sobre el cóndilo mandibular.

El ligamento temporomandibular limita pasivamente hasta dónde puede llegar este ciclo masticatorio, actuando como una restricción mecánica que impide que la mandíbula, al moverse dentro de la articulación temporomandibular, sobrepase su rango normal de movimiento. De este modo, la mandíbula, los músculos masticadores, la articulación temporomandibular y los dientes que se presentaron al comienzo como los cuatro elementos del sistema masticatorio quedan acoplados en un único mecanismo de palanca, cuyo movimiento permite el ligamento temporomandibular y cuyas fuerzas concentra la propia articulación temporomandibular en cada ciclo masticatorio.

ID:971

gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile