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E2 Estructura Material

Tópico

El sistema dental es una estructura compuesta por varios materiales, cada uno con propiedades mecánicas muy distintas, que trabajan en conjunto: el esmalte dental, la dentina, el cemento radicular, el ligamento periodontal y el hueso alveolar.

El esmalte dental es el tejido más duro de todo el cuerpo humano: está compuesto casi en su totalidad por mineral, principalmente hidroxiapatita, lo que lo hace extremadamente rígido frente a una fuerza aplicada y muy resistente a ser rayado o desgastado.

Justo debajo del esmalte dental se encuentra la dentina, un tejido considerablemente más elástico que el esmalte dental y también más tenaz, es decir, más capaz de absorber energía sin romperse. Gracias a esta mayor elasticidad y a esta mayor tenacidad, la dentina actúa como amortiguador de los impactos que el esmalte dental, mucho más rígido, transmite hacia el interior del diente.

Más abajo, el cemento radicular une la raíz del diente al ligamento periodontal; su rigidez es intermedia entre la del esmalte dental y la de los tejidos más flexibles que sostienen al diente desde afuera.

El ligamento periodontal, al que se une el cemento radicular, es un tejido viscoelástico formado principalmente por colágeno y es, con diferencia, el más flexible de todos los tejidos del sistema dental: mientras que el esmalte dental y la dentina apenas se deforman frente a una carga, el ligamento periodontal se deforma mucho más, y es precisamente esa gran flexibilidad la que le permite distribuir las cargas de oclusión hacia el hueso alveolar en lugar de transmitirlas de forma concentrada.

Gracias a esta gran flexibilidad, el ligamento periodontal funciona como un sistema de amortiguación para todo el sistema dental: convierte las cargas agudas y repentinas que recibe el diente durante la masticación en cargas distribuidas a lo largo del tiempo, y controla los micromovimientos del diente dentro del alveolo que lo aloja.

Entre el esmalte dental y la dentina no existe un cambio brusco de propiedades mecánicas —a diferencia del escalón de rigidez abrupto que puede producirse entre el esmalte dental y una restauración de composite— sino una interfaz esmalte-dentina que actúa como una zona de gradiente: la rigidez y la dureza cambian de forma gradual a través de esta interfaz esmalte-dentina, en lugar de saltar bruscamente de un valor a otro, y ese cambio gradual es lo que minimiza la concentración de tensiones en la unión entre ambos tejidos.

A pesar de ser el tejido más duro del sistema dental, el esmalte dental tiene una tenacidad a la fractura baja, es decir, resiste poco el avance de una grieta una vez que esta se inicia: por eso el esmalte dental, aunque extremadamente duro, resulta frágil y puede fracturarse con relativa facilidad si se concentra suficiente tensión en un punto, algo muy distinto de ser blando o fácil de desgastar. Esta combinación de dureza extrema y baja tenacidad es la que hace que el equilibrio entre los distintos materiales del sistema dental —desde el esmalte dental más rígido hasta el ligamento periodontal más flexible— sea tan importante para que las propiedades mecánicas de cada tejido se complementen entre sí en lugar de concentrar tensión en ningún punto.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile