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D2 Diagnóstico Mecánico

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El diagnóstico mecánico evalúa el comportamiento biomecánico del sistema masticatorio a través de cuatro aspectos: la distribución de las cargas oclusales entre los dientes, la movilidad dental, las fuerzas musculares que genera el sistema masticatorio y las presiones que se generan en la articulación temporomandibular. Para evaluar estos cuatro aspectos del sistema masticatorio, el diagnóstico mecánico recurre a distintos instrumentos, cada uno dirigido a uno o más de ellos.

Para evaluar la distribución de las cargas oclusales, el instrumento más simple es el registro oclusal con papel articular, que el paciente muerde y que deja una marca en cada punto de contacto entre los dientes: cuanto más intensa es la fuerza oclusal aplicada en un punto de contacto, más marcada y más grande queda la huella que ese contacto deja en el papel articular.

A diferencia del papel articular, que solo deja un registro estático de la marca, existe también un sistema digital que mide la fuerza relativa de cada contacto oclusal y cómo se distribuye esa fuerza en el tiempo mientras el paciente cierra la boca, entregando así, además de la distribución de las cargas oclusales, la secuencia temporal en que cada contacto oclusal entra en función.

Para evaluar la movilidad dental, se usa el periodontómetro, un instrumento que aplica sobre el diente una fuerza estándar y mide cuantitativamente cuánto se desplaza el diente en respuesta a esa fuerza estándar, dando así un valor numérico de la movilidad dental en lugar de una apreciación clínica subjetiva.

Para evaluar las fuerzas musculares del sistema masticatorio, se recurre a la electromiografía de los músculos masticadores, que registra la actividad eléctrica de esos músculos masticadores durante la masticación, durante el apretamiento y durante el rechinamiento, permitiendo comparar cuánto se activan los músculos masticadores en cada una de estas tres situaciones.

El análisis de mordida con sensores de fuerza mide directamente la fuerza de mordida que el sistema masticatorio es capaz de generar, y esa fuerza de mordida registrada, junto con la geometría muscular de cada paciente, alimenta un modelo biomecánico que trata a la mandíbula como una palanca: a partir de la fuerza de mordida y de la geometría muscular, este modelo de palanca mandibular calcula la fuerza de reacción que debe soportar la articulación temporomandibular y cómo se distribuyen las cargas entre los distintos dientes que participan en la mordida.

En conjunto, estos instrumentos entregan un mismo conjunto de variables medidas del sistema masticatorio: la fuerza de mordida, la movilidad dental y la señal electromiográfica de los músculos masticadores. A partir de estas variables medidas, el diagnóstico mecánico determina valores derivados como la distribución oclusal entre los dientes, los torques que soporta la articulación temporomandibular y un factor de seguridad mecánico que resume, para el sistema masticatorio completo, qué tan lejos está su comportamiento biomecánico de un punto de falla.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile