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D1 Diagnóstico Estructural

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El diagnóstico estructural evalúa la integridad física de los tejidos dentales y de soporte: el esmalte dental, la dentina, el cemento radicular, el ligamento periodontal y el hueso alveolar. Para evaluar la integridad física de estos tejidos, el diagnóstico estructural recurre a distintos métodos de imagen y de medición, cada uno sensible a un aspecto distinto del mismo conjunto de tejidos dentales y de soporte.

El método más utilizado es la radiografía periapical y panorámica, que revela la pérdida ósea alveolar sufrida por el hueso alveolar, la profundidad con que una lesión de caries ha avanzado dentro del diente, y el estado de los ápices radiculares en el extremo de la raíz.

A diferencia de la radiografía periapical y panorámica, que solo entrega una proyección bidimensional del hueso alveolar, la tomografía computarizada de haz cónico permite evaluar el hueso alveolar de forma tridimensional, revelando su estructura interna en las tres dimensiones del espacio y no solo su silueta proyectada.

Para detectar una lesión de caries antes de que sea visible a simple vista, existen además dos métodos ópticos que exploran el esmalte dental de maneras distintas: la transiluminación por fibra óptica detecta la lesión de caries por las diferencias que esta produce en la cantidad de luz que atraviesa el esmalte dental, mientras que un método basado en fluorescencia láser detecta esa misma lesión midiendo la fluorescencia que emite el tejido desmineralizado del esmalte dental cuando se ilumina con un láser.

La razón por la que la radiografía periapical y panorámica logra distinguir unos tejidos de otros es que la radiopacidad de cada tejido —cuánto bloquea el paso de los rayos X— es proporcional a la densidad de ese tejido y a su número atómico efectivo: cuanto más denso es un tejido y cuanto mayor es su número atómico efectivo, más radiopaco aparece en la radiografía periapical y panorámica.

La pérdida ósea alveolar que revela la radiografía se mide en milímetros, tomando como referencia la distancia entre la unión amelocementaria del diente y la cresta del hueso alveolar: cuanto mayor es esa distancia medida en milímetros, mayor es la pérdida ósea alveolar que ha sufrido el hueso alveolar en esa zona.

El grado de desmineralización del esmalte dental se determina de forma cuantitativa mediante una prueba de microdureza superficial: cuanto más desmineralizado está el esmalte dental, menor es la microdureza que se mide en su superficie, porque la pérdida de mineral deja al esmalte dental más blando y más fácil de rayar.

Todos estos métodos entregan, en conjunto, un mismo conjunto de variables medidas sobre los tejidos dentales y de soporte: la radiopacidad, la densidad mineral ósea, la profundidad de la bolsa periodontal, la profundidad de la lesión cariosa y la microdureza del esmalte dental. A partir de estas variables medidas, el diagnóstico estructural determina valores derivados como el grado de pérdida ósea, un estadio que clasifica la severidad de la lesión cariosa o erosiva, y un factor de seguridad estructural que resume, para el diente y sus tejidos de soporte, cuánta integridad física conservan frente al riesgo de falla.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile