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A8 Problemas de la articulación temporomandibular

Tópico

Los trastornos temporomandibulares son un conjunto de condiciones que afectan a los músculos masticadores, a la articulación temporomandibular y a las estructuras asociadas a ella. Dentro de este conjunto se agrupan el desplazamiento del disco articular —que puede ocurrir con o sin reducción—, la osteoartritis del cóndilo mandibular, los espasmos musculares y el dolor miofascial, cuatro manifestaciones distintas que comparten el mismo origen en la articulación temporomandibular y en los músculos que la mueven.

Dentro de la articulación temporomandibular, el disco articular se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, y en condiciones normales actúa como amortiguador y como redistribuidor de las cargas que se transmiten entre ambas estructuras óseas durante la función masticatoria.

El disco articular se desplaza hacia adelante cuando los ligamentos retrodiscales que lo mantienen en posición se sobreestiran, generalmente a causa del bruxismo o de un traumatismo directo sobre la articulación temporomandibular. Este desplazamiento anterior del disco articular saca al disco articular de la posición que necesita para cumplir su función de amortiguador entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea.

Los mismos músculos masticadores cuya sobreactividad, como ocurre en el bruxismo, sobreestira los ligamentos retrodiscales y desplaza al disco articular, también pueden entrar en espasmo muscular por esa misma sobreactividad. Ese espasmo de los músculos masticadores es lo que produce el dolor miofascial, de modo que el mismo origen muscular puede generar tanto el desplazamiento del disco articular como el dolor miofascial que se agrupan juntos dentro de los trastornos temporomandibulares.

Cuando el disco articular queda desplazado y ya no ocupa su posición correcta entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, la presión que soporta durante la función masticatoria puede volverse mucho más alta que la presión que soportaría un disco articular bien posicionado, porque deja de redistribuir la carga de la manera en que lo hace normalmente.

Esta presión anormal sobre el disco articular desencadena, además, una inflamación sinovial dentro de la articulación temporomandibular, que eleva todavía más la presión intraarticular y libera mediadores inflamatorios —entre ellos la interleucina 1 y la prostaglandina E2— que degradan el fibrocartílago del que está hecho el disco articular.

Durante la apertura de la boca, el clic articular se produce cuando el cóndilo mandibular, al desplazarse hacia adelante, salta sobre el reborde posterior del disco articular desplazado y logra recolocarse momentáneamente sobre él. Ese salto brusco del cóndilo mandibular sobre el disco articular desplazado es lo que genera el ruido articular que se percibe como un clic.

El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile