A4 Esclerosis multiple (desmielinización)
Tópico
El axón del sistema nervioso central conduce sus señales eléctricas gracias a la vaina de mielina que lo recubre. En la esclerosis múltiple, el sistema inmune ataca por error a esa vaina de mielina, y este ataque autoinmune altera directamente los parámetros de conducción del axón, los mismos parámetros que ya describen cómo se propaga la señal a lo largo del axón en el modelo de cable usado para el axón y en la curva de mielinización que describe cuánta mielina lo recubre.
Esta actividad inmune contra la vaina de mielina del axón no es constante sino fluctuante: genera episodios de desmielinización activa, en los que el axón pierde mielina de forma acelerada, alternados con episodios de remielinización parcial, en los que el axón recupera parte de la mielina perdida sin llegar a restituirla del todo. Esta alternancia entre desmielinización activa y remielinización parcial en el axón es la que produce el patrón clínico característico de la esclerosis múltiple, con brotes de empeoramiento seguidos de remisiones parciales.
Cada vez que el axón pierde mielina durante un episodio de desmielinización activa, dos cosas le ocurren al axón al mismo tiempo: la velocidad de conducción saltatoria del axón se reduce, porque la señal ya no puede saltar tan eficientemente entre los tramos que todavía conservan mielina, y la capacitancia efectiva de la membrana del axón aumenta, porque la mielina perdida dejaba de exponer esa membrana a la carga eléctrica que ahora debe manejar. Cuanta más mielina pierde el axón, menor es su velocidad de conducción saltatoria y mayor es la capacitancia efectiva de su membrana, y ambos cambios en conjunto disminuyen el factor de seguridad de la propagación del axón, el mismo factor de seguridad ya definido en el modelo de cable usado para el axón.
Cuando el factor de seguridad de la propagación del axón cae por debajo de la unidad, el axón deja de poder propagar la señal eléctrica de un extremo a otro y se produce un bloqueo de conducción en ese tramo del axón. Mientras el factor de seguridad del axón se mantenga por encima de ese umbral, el axón sigue conduciendo la señal, aunque más lento que antes; es solo al cruzar ese umbral hacia abajo cuando la conducción del axón se interrumpe por completo.
Cada episodio de desmielinización activa y cada bloqueo de conducción dejan, además, un daño acumulado en el axón que no siempre se revierte con la remielinización parcial posterior. Cuanto más daño axonal se acumula en el axón a lo largo del tiempo, mayor es la discapacidad clínica que presenta el paciente, una discapacidad progresiva que aquí se aproxima mediante una escala clínica de discapacidad: el estado final del axón, medido como daño acumulado, es lo que finalmente se traduce en cuánto puede moverse, sentir o funcionar la persona afectada por la esclerosis múltiple.
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