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A12 Fatiga y Desbalance Metabólico

Tópico

El rendimiento físico se reduce cuando aparece fatiga. La fatiga, a su vez, se origina en tres mecanismos que actúan en conjunto: la acumulación de metabolitos, el agotamiento de sustratos energéticos y el descenso de la eficiencia mecánica.

El primer mecanismo es la acumulación de metabolitos: cuando el músculo trabaja, genera metabolitos como subproducto de su propia actividad, y si esos metabolitos se acumulan más rápido de lo que el cuerpo logra retirarlos, interfieren con la capacidad del músculo para seguir contrayéndose con normalidad, generando fatiga.

El segundo mecanismo es el agotamiento de los sustratos energéticos: el músculo necesita un suministro constante de sustratos energéticos para producir la energía que sostiene su contracción, y cuando ese suministro se agota más rápido de lo que el cuerpo logra reponerlo, el músculo deja de contar con la energía necesaria para mantener su rendimiento, generando fatiga.

El tercer mecanismo es el descenso de la eficiencia mecánica: a medida que el músculo trabaja, necesita cada vez más energía para producir la misma fuerza o el mismo movimiento que antes producía con menos energía, y ese descenso de la eficiencia mecánica también genera fatiga.

Una vez que aparece, la fatiga opera directamente sobre la capacidad de generación de fuerza y torque muscular: reduce la fuerza máxima que el músculo puede generar en una contracción y reduce también la velocidad máxima a la que el músculo puede contraerse, de modo que el músculo produce cada vez menos fuerza y lo hace cada vez más lento.

Junto con la fuerza máxima y la velocidad máxima de contracción, la fatiga también reduce la potencia articular: la articulación entrega menos trabajo mecánico por unidad de tiempo del que entregaría en ausencia de fatiga.

Además de reducir la fuerza máxima, la velocidad máxima de contracción y la potencia articular, la fatiga eleva el cociente respiratorio —la proporción entre el dióxido de carbono que el cuerpo produce y el oxígeno que consume— y eleva también el costo energético por unidad de trabajo, de modo que el cuerpo gasta más energía para producir la misma cantidad de trabajo mecánico que antes producía con menos gasto.

Toda esta reducción del rendimiento físico que produce la fatiga —de la fuerza máxima, de la velocidad máxima de contracción, de la potencia articular, y del aumento del cociente respiratorio y del costo energético— no es un simple deterioro: es un mecanismo de protección del sistema biológico, que reduce el rendimiento físico antes de que la acumulación de metabolitos, el agotamiento de sustratos energéticos o el descenso de la eficiencia mecánica lleguen a producir daño por sobreuso.

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gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber
Palos Verdes, Costa de Corral, Región de los Rios, Chile