S2 Saltos (Atletismo y Deportes de Equipo)
Tópico
Estos mismos saltos deportivos de este deportista, tanto un salto de longitud como un salto de altura, un triple salto, un voleibol o un baloncesto, integran, en general, a este mismo modo de salto que ya establece otro modelo de este conjunto sobre este mismo músculo, este mismo tendón con su propio ciclo de estiramiento y acortamiento, estas mismas articulaciones de su propia rodilla, de su propia cadera y de su propio tobillo, y este mismo centro de masas con su propia trayectoria final de vuelo, exactamente estos mismos elementos que ya establece otro modelo distinto de este conjunto.
Este mismo rendimiento final de un salto vertical de este deportista depende, en cambio, casi exclusivamente de esta misma velocidad vertical final de su propio centro de masas en el momento de su propio despegue, que depende, en consecuencia, a su vez, de este mismo impulso neto final que ese deportista genera durante su propia fase de contacto, exactamente esta misma relación entre impulso y velocidad de despegue que ya establece otro modelo de este conjunto. Que este impulso neto de ese deportista aumente todavía más durante esa fase de contacto hace que, en consecuencia, esta misma velocidad vertical final de ese centro de masas al despegue, en consecuencia, resulte todavía mayor.
Este mismo ciclo de estiramiento y acortamiento con un propio contramovimiento previo de este deportista incrementa, en cambio, a la propia altura final de ese mismo salto respecto de un salto estático equivalente sin ese contramovimiento, principalmente a causa de esta misma restitución final de energía elástica de su propio tendón rotuliano y de su propio tendón de Aquiles, exactamente esta misma restitución que ya establece otro modelo de este conjunto, además de esta misma potenciación refleja que ya establece otro modelo distinto de este conjunto. Que este contramovimiento previo de ese deportista se ejecute todavía con mayor velocidad de estiramiento hace que, en consecuencia, esta misma altura final de ese salto, en consecuencia, resulte todavía mayor.
Dentro de un salto de longitud de este mismo deportista, este propio ángulo óptimo final de despegue de ese deportista resulta, en cambio, considerablemente menor que aquel mismo ángulo teórico ideal para un proyectil simple, precisamente porque este mismo deportista llega, en consecuencia, a ese despegue con su propio centro de masas ya elevado y con una propia velocidad horizontal final considerablemente alta, exactamente esta misma velocidad horizontal de aproximación que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un sprint. Que esta velocidad horizontal de aproximación de ese deportista aumente todavía más hace que, en consecuencia, este mismo ángulo óptimo final de despegue de ese deportista, en consecuencia, resulte todavía menor respecto de ese ángulo teórico ideal.
Por eso este modelo, con esta integración de un modo de salto sobre un músculo, un tendón, unas articulaciones y un centro de masas con la que se abrió, hace que este mismo aterrizaje final de ese salto exija, en consecuencia, a un propio trabajo excéntrico considerable de los extensores de esa misma rodilla y de ese mismo tobillo, exactamente esta misma contracción excéntrica que ya establece otro modelo de este conjunto, precisamente para absorber en consecuencia a esta misma energía cinética final de esa caída y para proteger, en consecuencia, a esas mismas articulaciones de ese deportista. Que esta energía cinética final de esa caída de ese deportista aumente todavía más hace que, en consecuencia, este mismo trabajo excéntrico final que exigen esos extensores, en consecuencia, resulte todavía mayor, acercando en consecuencia a esas mismas articulaciones todavía más hacia su propio límite de tolerancia particular.
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