S6 Mamíferos marinos
Tópico
Este mamífero marino ha desarrollado, en general, un sistema sensorial extraordinariamente sofisticado, muy adaptado en consecuencia a este medio acuático que lo rodea. Un delfín produce, en consecuencia, un clic acústico de banda ancha y de un nivel de intensidad extraordinariamente alto, el sonido biológico más intenso que se conoce, lo que le permite en consecuencia ecolocalizar a un objeto cercano con una resolución de distancia extraordinariamente fina, muy similar en espíritu al mismo pulso de ecolocalización de un murciélago que ya establece otro modelo de este conjunto. Este mismo delfín puede, en consecuencia, discriminar entre dos objetos de un material distinto entre sí a partir de la propia estructura del eco que regresa hasta él después de reflejarse sobre cada uno de esos objetos.
El propio alcance máximo de esta ecolocalización de este delfín queda determinado, en cambio, por el mismo balance entre una señal y un ruido de fondo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una teoría de detección de una señal: este alcance máximo ocurre, en consecuencia, precisamente cuando esta señal de eco que regresa hasta este delfín cae por debajo de su propio umbral mínimo de detección. La pérdida de esta señal a lo largo de su propia trayectoria dentro de esta agua resulta, en cambio, menor que la misma pérdida de una señal equivalente dentro del aire para una frecuencia baja, pero esta misma pérdida por absorción crece, en consecuencia, con mucha más fuerza a medida que esta frecuencia del clic aumenta. Que este clic de este delfín tenga una frecuencia todavía más alta hace que, en consecuencia, esta absorción de esa misma señal dentro de esta agua, en consecuencia, la limite a una distancia mucho más corta, atrapando en consecuencia a esta ecolocalización de alta frecuencia dentro de un alcance de solo unos pocos metros.
Una ballena azul, o una ballena jorobada, resuelve, en cambio, a este mismo compromiso entre frecuencia y alcance de una manera completamente distinta: esta misma ballena emite, en consecuencia, un sonido de frecuencia mucho más baja dentro de un canal sonoro particular, ubicado a una profundidad determinada donde la propia velocidad del sonido dentro de esta agua alcanza su propio mínimo, y esta misma velocidad mínima atrapa, en consecuencia, a este sonido dentro de ese canal mediante una refracción continua que lo mantiene confinado en profundidad. La pérdida de esta señal a lo largo de su propia trayectoria dentro de este canal resulta, en consecuencia, mucho menor que la misma pérdida esférica que ya limita a esta ecolocalización de alta frecuencia del delfín con la que se abrió este modelo, extendiendo en consecuencia el propio alcance final de esta comunicación de esta ballena en varios órdenes de magnitud, hasta permitirle a esa misma ballena comunicarse con otra ballena distante a través de todo un océano. Que esta ballena emita este sonido con una frecuencia todavía más baja dentro de este mismo canal hace que, en consecuencia, esta pérdida final de esa señal a lo largo de su propia trayectoria, en consecuencia, resulte todavía menor.
El ojo de este mismo delfín está, en cambio, adaptado para funcionar tanto dentro del agua como fuera de ella: la propia córnea de este ojo resulta, en consecuencia, casi plana, y por lo tanto no contribuye casi nada a la refracción de esta luz una vez que este delfín queda sumergido, mientras que el propio cristalino de ese mismo ojo resulta, en cambio, casi esférico y mucho más potente, compensando en consecuencia a esta misma pérdida de refracción de esa córnea plana. La pupila de este delfín presenta, en consecuencia, una forma particular que le permite enfocar de manera simultánea en dos direcciones distintas a la vez, otorgándole en consecuencia una visión bifocal poco habitual entre los demás mamíferos de este conjunto. Que este delfín salga de esta agua hacia el aire hace que, en consecuencia, esta misma agudeza visual de ese delfín, según esta misma compensación de su propio cristalino esférico, mejore de manera notable respecto de esa misma agudeza visual moderada que presenta ese delfín mientras permanece sumergido dentro de esta agua.
Por eso este modelo, con esta ecolocalización de alta frecuencia y esta comunicación de baja frecuencia a través de este canal sonoro con las que se abrió, hace que este mismo cetáceo disponga en consecuencia de un tercer sistema de navegación, todavía más independiente de esta misma agua que lo rodea: un depósito de magnetita alojado dentro de un tejido blando craneal de este cetáceo sugiere, en consecuencia, una capacidad de magnetorrecepción adicional, complementaria en espíritu a la misma brújula magnética que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una proteína criptocromo de un ave migratoria, aunque basada ahora en un mecanismo físico distinto. Esta misma ballena sigue, en consecuencia, a una ruta migratoria de una distancia enorme a través de todo un océano, con una precisión final notable, posiblemente usando en consecuencia tanto a la propia intensidad de este campo geomagnético como mapa como a la misma inclinación de ese campo que ya establece otro modelo de este conjunto como brújula, para navegar en consecuencia dentro de este océano incluso sin ninguna referencia visual disponible. Que esta ballena se aleje todavía más de la costa dentro de este océano sin ninguna referencia visual disponible hace que, en consecuencia, esta misma pareja de mapa geomagnético y brújula de inclinación, en consecuencia, resulte todavía más determinante para orientar a esta misma ballena con la que se cierra este modelo.
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